Autor: Pittacus Lore
Editorial: Molino
PVP: 17€
Páginas: 427
Encuadernación: tapa blanda con solapas
Sinopsis
Hubo un tiempo en que huíamos. Hubo un tiempo en que nos escondíamos de ellos. Las cosas han cambiado.Hemos descubierto que podemos defendernos. Pronto deberemos enfrentarnos a nuestros enemigos. Pronto deberemos estar unidos para luchar. Porque ahora ellos están furiosos. Porque ahora nuestras vidas están amenazadas como no lo habían estado nunca. Deberemos luchar y deberemos ganar.
No tenemos otra opción, somos la última defensa.
Escapamos de nuestro mundo poco antes de que fuera destruido. Al llegar a vuestro planeta nos separamos. Durante un tiempo intentamos vivir entre vosotros, camuflándonos, escondiéndonos de nuestros enemigos. Tenemos poderes inimaginables y estamos aprendiendo a controlarlos para defendernos, aunque algunos de nosotros ya han caído antes de empezar a luchar. Debemos darnos prisa. Tenemos que intentar reunirnos, porque solo así conseguiremos ser más fuertes. Antes de que nosotros cambiemos. Antes de que sea demasiado tarde.
Atraparon al Número Uno en Malasia.
Al Número Dos en Inglaterra.
Al Número Tres en Kenia.
Intentaron acabar con el Número Cuatro en Ohio.
Estamos preparados para la lucha.
Opinión personal
Cuando comencé la lectura de
El poder de seis esperaba encontrar una historia con más acción que el primer libro, pero al encontrarme con un inicio lento y pausado, temí que me iba a llevar un chasco. Afortunadamente, a partir de las cien páginas remonta, y una vez que comienza la acción, no para hasta el final.

En este libro tenemos dos narradores. Por un lado, seguiremos acompañando a John, que ahora huye en compañía de Seis y Sam. Son fugitivos, considerados terroristas tras el destrozo del instituto en Paradise que tuvo lugar en
Soy el número Cuatro.
Y por el otro lado, conoceremos a Marina, la número Siete, que se esconde en un convento en España junto a su cêpan, Adelina. Marina está deseando que se manifiesten sus legados y vive obsesionada con encontrar a los otros Guardianes de Lorien.
Tendremos, entonces, dos aventuras paralelas. El problema con esto ha sido que en ningún momento se especifica el cambio de narrador. Tan pronto nos cuenta John como nos cuenta Marina, ambos narrando en primera persona. Al principio los cambios en la narración se producían al cambiar de capítulo, pero luego hay incluso cambios dentro del propio capítulo (marcados por un separador). Es cierto que se diferencian bien uno de otro, puesto que Marina habla de sí misma en femenino mientras que John lo hace en masculino, pero no deja de ser molesto no saber hasta pasadas unas líneas quién te está contando qué. Le ha restado varios puntos a la historia.
Al principio, iba convencida de encontrar mucha acción desde el minuto uno. La sinopsis promete mucho ("
estamos preparados para la lucha"). Me llevé una decepción al no ser así. Nos presentan bien a los personajes, con un exceso de detalles para mi gusto de la vida de Marina en el convento y también de la situación de fugitivos de John, Sam y Seis, a quienes acompaña el pequeño
Bernie Kosar. Pero tengo que reconocer que, una vez que empieza a precipitarse la acción, no podremos parar de leer.
Los capítulos se cortan en lo más interesante y nos obligan a leer otro más. He sufrido mucho con los cambios de narración, pues cuando a Marina le pasaba algo realmente fuerte, nos encontrábamos con un capítulo nuevo de John, al que también le perseguía una tensión impresionante. Por esto mismo, apenas he sido capaz de soltar el libro durante las últimas trescientas páginas hasta terminarlo.
En cuanto a personajes, seguiremos contando con Sam (uno de mis personajes preferidos), John,
Bernie Kosar y Seis como elenco protagonista. De Seis sabremos muchas cosas más, sobre su historia, su vida o cómo acabó en Paradise. Tengo que decir que me ha decepcionado el personaje de Sarah, pues a pesar de la distancia con John y de que no puede comunicarse con ella para que los mogadorianos no le localicen, sigue bastante presente.
Y también tendremos nuevas incorporaciones gracias a que se introduce Marina en la historia. Adelina, su cêpan, ha sufrido un cambio que si bien al principio no comprendía, al final llegué a entender bastante bien: ha dejado atrás su pasado lórico para dedicar su vida a Dios. Es un personaje cargado de evolución que me ha gustado mucho. También Marina me ha parecido muy interesante. Y de las chicas del convento detaca Eli, la más pequeña, que nos robará el corazón con tan solo siete años.
Aunque algunas veces Marina se comporta de forma irresponsable teniendo en cuenta la magnitud de lo que les persigue, me han gustado más sus capítulos que los de John. Me ha parecido más interesante lo que nos contaba, menos repetitivo. Aunque sí es cierto que los descubrimientos que va haciendo John acerca de su pasado en Lorien, su llegada a la Tierra y demás, han sido lo que más me ha sorprendido.
El final ha sido trepidante y agridulce. Hay una cosa que ocurre que me ha dejado un regusto amargo y con los nervios a flor de piel, con ganas de saber qué ocurre a continuación. No es un final cerrado, para nada, quedan un millón de cabos sueltos.
En resumen, se trata de un libro que ha terminado por resultar adictivo. A pesar de su inicio tan lento, supera con creces a su primera parte y estoy deseando saber qué nos depara
El ascenso de nueve, del que sí espero grandes dosis de acción.
Puntuación: 8
¿Qué pensáis vosotros?